5 errores de cachimberos que debes saber

Preparar bien una cachimba no requiere de mucho esfuerzo, pero sí que es cierto que debemos poner todo de nuestra parte para sacarle el mayor provecho y disfrutar lo máximo posible de sus sabores. Tanto los principiantes como las personas que lleven un tiempo disfrutando de ellas posiblemente habrán cometido algún tipo de fallo en su preparación.

Para que eso no vuelva a ocurrirnos es necesario seguir con atención los siguientes consejos que te proporcionamos.

Limpieza de la cachimba correctamente

Una cachimba hay que lavarla bien después de cada uso. Es importante que haya una adecuada higiene para alargar sobre todo la vida de este utensilio.

Por lo tanto, después de utilizarse debe lavarse correctamente, tratando de que no quede ni rastro de la última fumada. Así conseguiremos, además, que no se mezclen sabores de anteriores sesiones.

Fallar con la cantidad de agua

Puede darse el caso de que no acertemos con la cantidad de agua necesaria. En ocasiones podemos pasarnos o quedarnos cortos. Lo adecuado es que el agua cubra uno o dos dedos el tubo que entra en contacto con ella.

De pasarnos con el agua, lo más probable es que acabemos bebiendo en vez de fumando, y a nadie le resultará agradable esa experiencia. Cuando no ponemos la suficiente, lo que ocurrirá es que la fumada no será efectiva porque no tendrás filtro suficiente. Eso provocará que se afecte la tirada del humo.

Desconocer cuánto tabaco poner

Uno de los peores errores que se pueden cometer al preparar una cachimba es fallar en la cantidad de tabaco que poner. Suele suceder que si no ponemos lo suficiente o nos pasamos, al final no conseguimos sacarle el rendimiento adecuado al aparato. Hay que ser un tanto meticuloso para colocar el tabaco justo.

De esta forma conseguiremos dejar espacio suficiente para que el aire pueda pasar bien. Para que haya una correcta combustión es preciso que exista un buen flujo de aire y sería un grave fallo taparlo.

En cualquier caso, hay que decir que se trata de algo muy frecuente cuando nos adentramos por primera vez en el ámbito de las cachimbas.

Colocación y cantidad de carbones

La cantidad de carbón que se necesitará dependerá sobre todo de cuánto tabaco deseemos calentar. En el momento de colocarlo es preciso que se ponga desde fuera hacia dentro. Hay que dejar que de manera progresiva se caliente la parte interna de la cazoleta en este sentido.

Conseguiremos así que el tabaco no se queme de forma innecesaria y además conseguiremos incrementar el tiempo de fumada, algo que agradecerán los amantes de las cachimbas.

El número de personas fumando de una cachimba

Las cachimbas están pensadas para compartirse, para reunirse con los amigos tranquilamente y disfrutar de las fumadas. Pero hay que insistir siempre en lo importante que resulta tanto la seguridad como la higiene a la hora de utilizarlas.

Suele darse con bastante frecuencia que haya demasiadas personas fumando de la misma cachimba, sobre todo si pensamos en las tomas y en el tamaño que tenga el aparato. En el caso de que cuente con un par de tomas, lo adecuado será darle uso a una de ellas y que la otra quedase tapada. Cuando tenga cuatro tomas se utilizarían dos, y así.

Sería contraproducente utilizar todas las tomas. De esa manera se estaría generando mucho calor y se acabaría produciendo una mayor combustión del tabaco.

Trucos para preparar la mejor cachimba

A continuación te desvelamos una serie de trucos muy sencillos que ayudarán a que disfrutes de la cachimba.

Hay que comprobar que las juntas estén correctas y el cuerpo de la shisha permanezca bien encajado. De no ser así la salida del humo se realizaría por otros sitios. Hay que asegurar la cazoleta, la base y la manguera.

Cuando aprecies que existe alguna pieza dañada o en mal estado lo conveniente sería reemplazarla. Solo así nos podremos deleitar de una buena experiencia al fumar.

Los expertos en la materia siempre inciden en la necesidad de acertar con la cantidad de agua. Debe presentar entre dos y tres centímetros sobre el tubo interno.

El tabaco lo tomamos con los dedos y lo desintegramos en la cazoleta. De esta manera podrá quemarse de forma uniforme, sin que se produzcan quemaduras de zonas que puedan desencadenar malos olores.

En lo que se refiere al carbón, que es otro de los elementos a tener en cuenta, es preciso encenderlo completamente antes de ponerlo sobre el papel de aluminio. Existe el riesgo de que la garganta pueda quemarse si aspiramos sin que esté lo suficientemente caliente.

Otra recomendación que debemos tener muy en cuenta es que echar el líquido que sobre y lavar la cachimba en profundidad con agua para los siguientes usos. De no hacerlo siempre correremos el riesgo de no disfrutar de sabores frescos cada vez que decidamos fumar. La experiencia no será tan buena como desearías.

Al mezclarse aromas y restos de tabaco, la siguiente fumada que hagamos contará con una combinación de elementos aromáticos  y unos sabores un tanto desagradables.

Teniendo en consideración estos consejos y evitando los cinco errores más comunes entre los cachimberos, tu experiencia con la cachimba será todo un éxito. Podrás disfrutar de ella todas las veces que desees sacándole el mayor partido posible al tabaco.

Será una experiencia única y muy agradable, pero solo si sabemos prepararla de forma correcta.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.