Las principales diferencias entre un vape y un pod

Es posible que muchos aficionados a las cachimbas también se hayan adentrado en el mundo del vapeo, sobre todo por su mayor facilidad. En esta ocasión queremos acercarte en un artículo las principales diferencias que hay entre un vape y un pod.

Habría que agrupar dichas diferencias en dos categorías básicas. Por un lado se encontrarían las vinculadas con los líquidos inhalables y por otra la morfología de los dispositivos de liberación de vapor. En el caso de estas últimas, es posible que sean más visibles a simple vista, pero nunca de estás de más realizar un repaso para conocer las características de las diferentes propuestas.

Diferencia de líquidos entre vape y pod

El vape convencional emplea líquido con nicotina en su forma de base, o nicotina de base libre. En lo que se refiere al pod, usa líquidos de nicotina en su forma ácida, o como se le conoce más frecuentemente, sal de nicotina.

Para que te hagas una idea de sus diferencias, el primero proporciona al consumidor una experiencia más suave, mientras que el segundo resulta un tanto más intenso debido a la mayor cantidad de nicotina. Nuestra garganta lo notará bastante.

Diferencias en el dispositivo entre vape y pod

En el caso del dispositivo, las diferencias se pueden apreciar a simple vista. En cualquier caso, vamos a profundizar un poco más en ellas para conocerlas con más detalle.

  • Potencia: el vape tradicional monta resistencias con una potencia que puede ir desde los 30 hasta los 250 wattios. Por su parte, los pod presentan resistencias inferiores, que suelen estar limitadas entre los 8 y los 20 wattios. Por lo tanto, existe una importante diferencia en lo que se refiere a intensidad del sabor y del volumen del vapor.
  • Morfología: el vape está compuesto por dos piezas que son separables. Por un lado se encuentra el mod, que es la sección que se ocupa de gestionar la energía y la potencia que se conduce a la resistencia, mientras que por otra se encuentra el atomizador. Se sitúa en la parte de arriba y recoge el líquido inhalable y mantiene la resistencia que calienta el líquido.
  • Funcionamiento: son dos dispositivos totalmente distintos en lo que se refiere a la manera de utilizarlos. Mientras el pod es totalmente automático, libera el vapor al inhalar y sin necesidad de hacer nada más. Todo lo contrario que el vape, que se presenta como un aparato más manual, ya que liberará el valor cuando se pulse un botón.
  • Experiencia: los que hayan probado ambas opciones saben que aportan diferencias totalmente distintas. El pod se asemeja en ese sentido al cigarrillo, con calada, boca y pulmón. Mientras, el vape, guarda más parecidos con una sisha, con calada directa al pulmón.
  • Consumo: el pod, por lo general, se trata de un aparato cerrado que funciona con cápsulas consumibles, aunque también podemos verlo con una opción desechable 100%. En lo que se refiere al vape tradicional, se presenta con un tanque rellenable.

Las características que distinguen a los pod de los vaporizadores tradicionales

Hay que decir que el sector del cigarrillo electrónico es muy amplio y cambiante, con la introducción de novedades cada poco. Es por eso que en ocasiones surjan dudas sobre todo entre aquellos que empiezan a vapear, pero también entre los que ya lleva un tiempo. En ocasiones cuesta un poco distinguir entre mods y pods. Se tratan de dos modos de vapeo con unas características distintas entre ellos.

Un vapeador de sistema Pod consiste en un cigarrillo electrónico con unas dimensiones más reducidas y con un formato más compacto. Tiene como principal particularidad su elegancia y su sencillez, que no pasan desapercibidos. Consiguen a la perfección su objetivo de resultar prácticos, al tiempo que son muy discretos, sobre todo para utilizarse fuera del hogar. Están pensados al uso de sales de nicotina y cada modelo cuenta con sus propios cartuchos, por lo que no resultan compatibles los unos con los otros.

Por su parte, los vaporizadores tradicionales son cigarrillos electrónicos que emplean la tecnología sub-ohm, por lo que disponen de una mayor potencia, y resulta, además, mucho más importante la cantidad de vapor.

Una de sus características es que se presentan en un tamaño superior, con una batería más potente. El punto donde se recarga el E-liquid recibe el nombre de atomizador, mientras que la nicotina es opcional. Permite manejar una amplia variada gama de sabores y niveles de nicotina.

Diferencia entre los cigarrillos electrónicos y los pod

Los cigarrillos electrónicos tradicionales son aparatos más clásicos y los que cuentan posiblemente con una mayor aceptación por los amantes a fumar. Se dividen en dos partes claras, como son el Mod y el atomizador, que es donde se acumula el E-líquido. Estos dos dispositivos presentan dos pequeñas pantallas en donde existe la posibilidad de regular los voltio

En lo que se refiere a los pods, son más compactos y pequeños que los mod. Se recurre a ellos vapear fuera de casa o durante los viajes. Cuentan con una potencia más limitada y es poco frecuente que dispongan de pantalla.Sobre cuál es la mejor opción, eso es algo muy complicado de descifrar, ya que eso dependerá en cierta medida del estilo del vapeo y de los gustos de cada uno. Si quieres discreción, los pods originan menos vapor, pero los mods resultan más potentes. Se trata de comprobar cuál se adapta mejor a nosotros.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.